Si has encontrado el terreno que aparentemente se ajusta a tus necesidades y quieres comprarlo, es conveniente tomar en cuenta los siguientes aspectos:
- Contar con la asesoría de un arquitecto y/o ingeniero civil, pues si fuera un terreno en desnivel o el tipo de tierra tuviera requerimientos específicos para su construcción (tierras arcillosas, arenosas, rocosas u otro), es mejor saberlo para cotizar con mayor certeza la construcción.
- Revisar el uso de suelo autorizado. Si vas a construir un local comercial, asegúrate de contar con el uso de suelo comercial correspondiente o que no se te negará el trámite. Si vas a construir tu casa habitación, también es conveniente saber si sólo está autorizada la construcción de vivienda para que más adelante no tengas un taller mecánico enfrente o algo semejante.
- Si es un fraccionamiento privado, averiguar si existe algún régimen de condominio y, de ser así, revisar detalladamente el documento correspondiente y el reglamento. Si no estás dispuesto a someterte a los lineamientos del condominio, mejor busca otra opción.
- Infraestructura. Desde lo básico, como el drenaje, agua y luz; hasta lo que es cobertura de teléfono, internet con la compañía deseada, etc.
- La modalidad de medidas que se indican en la escritura: “ad corpus” o “ad mesuram”. La primera consiste en que aun cuando se señalen los límites del terreno y se ha fijado la superficie total del mismo, el precio convenido se fija sin referencia a una medida exacta, de tal manera que si al verificarse las medidas del terreno estas no coinciden con las que se señalaron como superficie total el precio no podrá alterarse. Si en la venta de un terreno se han especificado los límites, el vendedor está obligado a entregar todo lo que dentro de ellos se comprenda, aunque haya exceso o disminución en las medidas expresadas en el contrato. En la compraventa “ad mesuram” el precio se determina proporcionalmente en función de una unidad de medida, fijándose cierta cantidad de dinero por metro cuadrado, hectárea, etc. En este supuesto, si la medida real es inferior o superior a lo especificado en el contrato de compraventa celebrado, se tendrá que modificar el precio total si existe un error de cálculo.
- Seguridad. Se han presentado casos de fraude, por lo que es muy importante asegurarte de que quien te vende el terreno sea efectivamente el dueño y no haya falsificado algún documento oficial para presentarse como tal, se lleve tu dinero y después alguien más se presente reclamándote porque estás construyendo en su terreno. Es recomendable lo siguiente:
- Preguntar a los vecinos sobre el dueño del terreno.
- Revisar en el registro público de la propiedad el testimonio de la escritura del terreno. En los generales del comprador que aparezcan en esta escritura (ahora el vendedor), es común que la dirección que manifestó, cuando él o ella compró, sea la de la casa de sus padres o de otra casa que tiene. De ser posible, ve a esa dirección y pregunta si es el mismo vendedor del terreno que te está vendiendo.
- Que en la notaría, a la firma, presente más de una identificación.
- Que el vendedor pueda presentar diversos documentos en original que sólo el propietario pudiera tener: escrituras originales, recibos de pagos del impuesto predial de años anteriores, recibos de servicios (en caso de aplicar).
- Debes ser aún más precavido si quien firmará la escritura es un tercero que tiene un poder del vendedor.